03 octubre 2005

Tardes de Oficina

Es miércoles a la tarde y estoy sentada en este sillón con rueditas de la oficina. Ese mismo sillón con el que de chica jugaba a girar y girar mientras soñaba con mi futuro: vestida elegantemente, pintada y profesional...como mamá. Pero hoy, no es tan divertido como antes, ni siquiera es como me lo imaginaba... Esta es una de esas tardes en la oficina en la que uno siente atravesar todos los estados emocionales, piensa y siente en forma contradictoria sobre la actividad, sus compañeros y uno mismo.
Muchas veces me pregunto qué hago aquí, cómo puedo revertirlo, enriquecerlo... porque no es lo que quiero. Y tal vez una idea aparece como una luz destellando en un cielo oscuro y me emociona la idea de poder hacer algo para transformarlo. En ese momento me siento creativa, me siento con energía, poderosa al estilo He-man... sin embargo todo ese entusiasmo y esa idea que aparece como revolucionaria se van tiñendo de cotidianeidad, y esa luz destellante en el cielo oscuro se va apagando.
“Los problemas estructurales se solucionan con decisiones estructurales”. Esa frase retumba en mi cabeza... me desanima y, a la vez, me consuela. Es cierto, hay cosas que no dependen de mi, ni siquiera de una idea brillante al menos en este firmamento de estrellas apagadas. Porque este sentimiento no es sólo mío, al menos es lo que observo. Mis compañeros, aquellos que llenan la oficina conmigo, no parecen muy alegres al llegar... es más, a medida que pasan las horas aquí adentro esas caras están más lejos aún de expresar alegría. Hay un momento en el que todo, todo empieza a molestar más: el teléfono, el aire acondicionado, el cigarrillo, las voces, el pipipi de la impresora, los bombos de alguna manifestación en la puerta del edificio, la sirena de una ambulancia corriendo por la 9 de Julio, el (mal) chiste de alguno, el darle permiso al otro...Y más hoy que es miércoles y el sábado aún parece lejano...
Las mañanas comienzan con un rutinario “buen día” que de tan rutinario resulta vacío y el día de bueno no tiene nada...o parece tener muy poco. Cada uno prende su computadora y empieza otro día, revisa los mails con la esperanza de encontrar algo distinto, sorpresivo... tal vez no mas ( ni menos) que el saludo de alguien lejano ( en el tiempo o en la distancia), tal vez una declaración, una tarjeta virtual, un algo que cambie el asunto. Enseguida se abre el messenger, ventana al mundo y a la distracción. Ahí están los de siempre, amigos o conocidos que a diario se conectan también desde sus trabajos queriendo escapar a la rutina. Pero incluso el escape es rutinario, y las charlas dan la impresión de ser las mismas cada día. Aunque no siempre, hay días o momentos de algunos días, mejor dicho, en los que dedos de alguno se apresuran a teclear... generalmente esa situación no es para sacar un trabajo atrasado (que no hay) sino para contestar, para apagar el titilar naranja en la pantalla de la computadora que da curiosidad, que llama, pero que, a la vez, delata que uno no está de lleno en el trabajo.
Preparar mate o compartir unas galletitas son las formas de sobrellevar el día. Y siempre las mismas caras, los mismos comentarios, los mismos chistes... una pollera más corta, un peinado nuevo o el maquillaje destacando los ojos pueden romper, al menos en apariencia, esa rutina. Todo se siente más en la oficina... incluso el calor y el frío.
Los viernes es distinto. Hay “caras de viernes”: mezcla de cansancio semanal y entusiasmo (mini) vacacional. De repente alguien enciende la música alta y rompe el pseudo silencio de la oficina. Si otro atina a quejarse éste replica y con ánimo dice “Hoy es viernes”...es viernes y todo vale. Lo que molesta tanto los otros días de la semana, este día se soporta con mejor cara, con mejor ánimo... Las despedidas no son con un pesado “hasta mañana”, sino con un “Buen fin de semana” acompañado infaltablemente por una sonrisa que se retira a paso ligero como no queriendo perder ni un solo segundo de ese descanso recién comenzado.
Los viernes terminan temprano y los lunes empiezan tarde. El ascensor pareciera tardar más en bajar los viernes y el despertador sonar antes los lunes. Lunes cargados de comentarios nostálgicos de un fin de semana que pudo ser rutinario o no, pero seguro mejor que las tardes de oficina.

6 Comments:

Blogger Damian Sierra said...

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03 octubre, 2005 17:06  
Blogger Damian Sierra said...

Julie:
Magistral como explicas las sensaciones de la rutina diaria que nos suele acosar. Recomendaciones? Si lo que haces sentís que no aprendes nada, que estas estancada en algo que ves que no es para vos, lo mejor es ir pensando en un cambio, se que es difícil y que la calle no esta fácil, pero podes empezar a probar, quien dice que conseguís algo que te enseñe y encima sea mas remunerativo a nivel económico. Por mi parte hace 1 mes que le dije a mi jefe que quiero cambiar de puesto, y eso que estoy hace 1 año solamente, no aprendo...me siento como vos lo explicas aca, pero por temas de licitaciones tengo que esperar un poco mas....mientras estoy mandando curriculums a full, tardo 1 mes para que me llamaran por 1era vez...la esperanza es lo ultimo que se pierde...dicen.
Slds

03 octubre, 2005 17:09  
Anonymous Anónimo said...

"ESA VIEJA RUTINA Q ATERRA"... suena en una de las canciones de Guasones y es fiel a lo q las repetitivas tareas diarias q uno debbe realizar nos representan... el miedoa ahogarnos en ellas, en ver como consumen nuestro entuciasmo adolecente x el aprendizaje y la ganancia de un buen trabajo, ese entuciasmo q se va perdiendo dia a dia gracias (o x la maldita culpa de) el deber de cumplir con algo q ya no nos llena como antes...
Suena ilogico q hable de algo como es el trabajo siendo apenas un estudiante q apenas cumple con eso de estudiar, pero se muy bien a lo q lleva la rutina y se de herramientas q me arme para disminuirla... pero denuevo, mis actividades rutinarias nada tienen q ver con las largas horas frente a un mismo mostrador, con los mismos papeles a llenar y las mismas caras q lo piden o los dejan... es demoledorcalculo... SERA X ESO Q LE ESCAPO TODAVIA?? ya meva a llegar...
"NO TE OLVIDES DE SER FELIZ"

05 octubre, 2005 08:34  
Blogger Don Kace said...

Hey Jul:
impresionate, simplemente eso,
preo tampoco nada romperia la rutina si no lo hubiese.

17 octubre, 2005 14:44  
Anonymous Anónimo said...

yo llevaría una discreta gomera, chiquita, cosa que se pueda disimular fácilmente en la mano cerrada y volvería locos a mis compañeros tirándoles discretos proyectiles de algo que no llegue a dañarlos demasiado...he comprobado también que con una corneta de tamaño respetable, llevándola en el bolsillo del abrigo en invierno claro, se consiguen buenos resultados.

insolente_simpático

06 noviembre, 2005 22:49  
Blogger Rain said...

Cierto. Todo eso es cierto. No hablemos de los estragos que la rutina hace en nuestras percepciones: Como el hecho de que te pasen un hoja y no saber cuando realmente te la pasaron...
Coincido en todo.
De hecho estoy pensando en cambiar de trabajo.
En fin, un placer leerte y aunque tarde, suerte en esta aventura bloguera!
Adios!

15 diciembre, 2005 11:13  

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